GEORGE HARRISON, NI TAN CALLADO NI TAN APACIBLE.

SALEN A LA LUZ PÚBLICA PASAJES DE SU VIDA INTIMA DONDE NO QUE MUY BIEN PARADO.

Se llama I Me Mine, algo asi como «YO SOY YO» y es un libro que reúne las memorias del músico, aparte de recoger letras de canciones tanto en plan solista como con Los Beatles. La crítica especializada dice que es «lo más cercano que llegaremos a la autobiografía de George Harrison».

Esta nueva edición ampliada responde a un volumen que apareció originalmente en 1980. La diferencia es que ahora el enorme volumen aparece impreso en color «y adjunta material de archivo nunca antes visto».

“No puedo soportarlo más. Decidí: hasta aquí hemos llegado. Esto ya no es divertido, estar en esta banda es deprimente, todo esto es una mierda, gracias, me marcho (…) John y Yoko tenían terribles berrinches y se pasaban el tiempo gritándose el uno al otro», nos cuenta George .

El genial guitarrista lo explica en la canción Wah-Wah, incluida en su primer disco solista, el triple All Things Must Pass, que vio la luz en 1970, apenas separada la banda más importante de la historia.

I Me Mine revela facetas de un beatle que trascendió públicamente como alguien callado, pero que en realidad tenía una personalidad bastante compleja e irreductible. Pattie Boyd, con quien Harrison estuvo casado más de diez años, entre 1966 y 1977, dejó entrever que George “meditaba durante horas, pero cuando llegaba la tentación de la carne, se drogaba y se iba de fiesta”.

Un año después de separarse de Boyd, llegó a su vida la definitiva Olivia: “Para George, blanco y negro, arriba y abajo no eran cosas distintas. Podía ser el más silencioso del mundo, pero también el más ruidoso. Una vez calientes los motores no había poder humano que pudiese frenarlo”.

Como todo artista de verdad, George no pudo ser la excepción: al final sacaba su «ego» y entonces quedaba al descubierto el ser humano que se deja llevar por la fama, efímera, pero fama al final de cuentas.